Albert Hofmann y el LSD

1 Flares 1 Flares ×

LSDDietilamida de ácido lisérgico, LSD-25 o más conocido como tripi, ácido, micropunto y un largo etcétera fue sintetizado en los años 30 por un químico llamado Albert Hofmann.

Producido a partir de la ergotamina, un potente alcaloide procedente de un hongo que crece en las gramíneas. El descubrimiento de Hofmann se considera “por casualidad”, pero nada más lejos de la realidad; sería mejor denominarlo “por causalidad” debido a una investigación.

Esta entrada participa en la LXII edición del Carnaval de Química, alojada en el blog  ‘Huele a Química‘ de @hueleaquimica

En 1938 Hofmann trabajaba en “Sandoz” buscando los principios activos de plantas medicinales y él en concreto del hongo cornezuelo del centeno, el cual produce una sustancia usada por comadronas para detener hemorragias. Hofmann consiguió aislarlo y pasó a llamarse comercialmente “Methergin”. El precursor de este era el ácido lisérgico que puede ser combinado con otras sustancias para producir más compuestos con nuevas propiedades.

La comparación de la nicetamida con la dietilamida del ácido lisérgico llevó a pensar a Hofmann en propiedades parecidas (estimulante circulatorio) y así la sintetizó. Los resultados no fueron los esperados por ello la apartó hasta el año 1943.

nicetamida-LSD

Volvió a sintetizarla y accidentalmente tomó algo que quedara en sus manos haciéndole tener su primer “viaje”. Más tarde, como si fuera uno de los científicos de la película “Prometheus” sintetizó más y tomó 5 miligramos, produciéndole un “viaje” menos grato.

Hoffman se dio cuenta de la importancia de su descubrimiento y de sus posibles aplicaciones en psiquiatría. Así la compañía Sandoz lo entregó a varios médicos produciendo a lo largo de los años cincuenta y sesenta aparecieran estudios en el campo psiquiátrico. La posterior prohibición y su mala fama no hizo más que apartar a esta sustancia del camino de la investigación.

Toda la historia al completo en el muy aconsejable documental:   “The Substance: Albert Hofmann’s LSD” (2011)

Efectos del LSD

Sus efectos más significativos son los psicológicos, aunque también produce nauseas, incremento temperatura, alta presión sanguínea, temblores, arritmias, etc; todas obviadas por la sensación de euforia. Sin embargo, estos dependen en gran medida de la cantidad ingerida. Al ser una droga alucinógena, los efectos tienen una estrecha relación con las expectativas de la persona consumidora y su estado de ánimo anterior a la toma. El lugar, el momento, las personas que le rodean y la situación personal determinarán el tipo de experiencia: gratificante o, por el contrario, desagradable.

sicodelia

Forma de actuación

Todo el sistema nervioso tiene neurotransmisores: estimulantes y  depresores que manejan los estados de ánimo (aparte de muchas otras). Un ejemplo es la dopamida, sustancia segregada por el cuerpo debido a un estímulo positivo hacia la persona.

neurotransmisores

El LSD provoca una estimulación en los receptores de la membrana cerebral generando un efecto agudo o crónico, llevando a experimentar cambios drásticos en la conducta debido a distorsiones e ilusiones del entorno; así se deforma la realidad llegando la persona a sentirse que no es ella misma. También se da un fenómeno llamado sinestesia, en el cual los sentidos parecen cruzarse, así la persona puede oír los colores y ver los sonidos.

En la actualidad

Los científicos de Imperial College en Londres han escaneado los cerebros de personas bajo los efectos del LSD; esperando que este estudio pueda ayudar en el tratamiento de adicciones y enfermedades psiquiátricas.

“Normalmente nuestros cerebros consisten en redes independientes que realizan funcionen separadas y especializadas, como la visón, el movimiento o la audición y tareas más complejas como la atención. Sin embargo, bajo el efecto del LSD la separación entre esas redes se diluye y se ve a un cerebro más integrado o unificado” afirmó Robin Carhart-Harris, quien dirige el estudio.

placebo-LSD

También con el LSD se lleva a cabo una investigación alejada de la anterior, y es que con el seguimiento de los neuroquímicos están desentrañando como el ser humano da sentido a la realidad que siente. Científicos han rastreado la emoción de este “sentido” a través de neuroquímicos y receptores cerebrales que se activan/desactivan con el LSD.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *