Ant-man 2, o cuántica para todo

Como justificar todo con la palabra “cuántico/a” en Ant-man.

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Segunda parte de la agradable Ant-man, aunque más floja, con un argumento rebuscado y poco interesante. Ubicada dentro del sobrecargado universo Marvel, este film se centra en el rescate de la Sra. Janet Van Dyne perdida hace 20 años en el mundo cuántico (¡¡??).

Ant-man y the Wasp tienen la habilidad de disminuir su tamaño a placer, pero existe un límite; el cuántico. Si encogen demasiado corren el riesgo de perderse en el mundo cuántico, como ya le ocurrió a la primera Wasp; la Sra. Janet.

 

Menguando cada vez más

Nuestro aguerrido (y chistoso) héroe comienza a disminuir de tamaño gracias a su tecnológico traje. Ya se pudo ver en un anterior artículo*, como esto es física y biológicamente inaccesible.

*Metabólicamente la disminución de tamaño generaría una enorme demanda energética. Hacerse más pequeño también trae la obligatoridad de perder átomos o de compactarlos… [al artículo completo]

En la escena en la cual comienza a disminuir hasta llegar al mundo cuántico, antes se detiene en un estadio anterior. En este tamaño se ve en inferioridad contra un tardígrado.

Este animal microscópico parecido a una lombriz regordeta con patas tiene un tamaño máximo de 0’5 milímetros. Estos extremófilos pueden llevarse décadas en estado de letargo sin comer ni beber, sobreviviendo tanto en temperaturas cercanas al cero absoluto (-273ºC) como también sobrepasando los 100ºC. Su capacidad de resistir altas dosis de radiación y de reparar su ADN lo hacen un perfecto superviviente.

Pero Ant-man aunque muy pequeño, todavía debe hacerse más. El siguiente estadio en detenerse es delante de un átomo, el cual observa directamente.

Con este fotograma comienza el aluvión de incongruencias científicas no aptas para todos. Se podría colocar en el podio junto con El núcleo o Lucy, ambas analizadas en esta web.

El átomo, que se puede ver en la imagen superior, es completament erróneo a la realidad conocida. Esta representación es la de Rutherford, superada desde hace no menos de 80 años. La investigación hizo evolucionar este concepto de órbitas fijas a unas (más complejas de entender**) órbitas probabilísticas.

**Las líneas espectrales concretaron la cuantización de los electrones en sus órbitas. Años después la ecuación de Schrödinger concretó las densidades de probabilidad en sus órbitas… [al artículo completo]

 

El mundo cuántico de Ant-man

Ya en la escena se pasa al susodicho mundo cuántico, mencionado a estas alturas como cien veces en la película. En él podemos ver a un Ant-man contemplando su viaje hacia un extraño mundo.

La verdad es que estéticamente es muy bonito lo que se representa aquí, pero nada más irreal y falso. La escena prosigue y finalmente el viaje se detiene, ahora el héroe debe buscar a la mujer 20 años desaparecida.

El mundo cuánico real es extraño eincluso contrario al sentido común. Con él, un atomo puede existir en varios lugares a la vez y solo concretarse cuando se realiza una medición. Estas y otras muchas “rarezas” plagan a la mecánica cuántica.

Al estar a tamaño cuántico, el personaje debería comportarse como tal partícula**, pero nada de eso; según se ve él sigue teniendo propiedades macroscópicas.

 

Incongruencias cuánticas

Ant-man sigue formado por átomos, los cuales son mayores al mundo en el que se halla; ¿como puede existir masa compuesta por átomos a tamaño cuántico?. Es como si un edificio de ladrillos fuera más pequeño que los ladrillos de los que está hecho.

La representación del mundo cuántico es tangible, se puede ver andando e interaccionando con elementos cuánticos ( el suelo mismo) como si fueran macroscópicos. La situación más surrealista es el encuentro con la persona perdida, ¿de qué se ha alimentado?, ¿porqué viste distinta?, ¿porqué ha envejecido?.

Y finalmente el rescate. La señal enviada para que los saquen de allí son ondas de radio, las cuales tienen comportamiento cuántico pero no se observan. Pero si están en ese mundo cuántico donde todo lo de su tipo se ve, ¿porque c_Ñ_ no se puede ver las ondas?

El límite entre el mundo cuántico y el macroscópico está en las ondas. El famoso experimento de la doble rendija de De Broglie lo confirma. La molécula de Fulereno tiene una longuitud de onda de 10-12 metros y las rendijas por las que pasa están separadas por un tamaño medio millón de veces mayor. La cuántica resuelve que atraviesa ambas rendijas, pero si intentamos medirlo entonces se obtiene una sola señal.

Otro problema a raiz de esto es el que acarrea el principio de incertidumbre de Heisenberg. En el mundo cuántico nada está quieto y por ello concretar una posición es arto difícil; el llamado límite de Plank. Si intentas medir la posición en un determinado momento de una partícula cuántica se hace imposible concretar a que velocidad se mueve, lo mismo a la viceversa. El mismo proceso de medida cambia el sistema. Así que tendremos a los perdidos en el mundo cuántico imposibles de concretar donde se hallan.


Sé que es una película y que es ficción, pero tampoco quita que las licencias que se tomen sean un poco más respetuosas con la Ciencia que (mal)utilizan.

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