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En las montañas de la locura, o sobre Geología

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Las obras de Lovecraft siempre han tenido la dificultad de poderse plasmar fielmente mediante el séptimo arte. Las largas, recargadas y oscuras descripciones arquitectónicas y paisajísticas sin nada sobrenatural pero descritas de forma enrevesada, crean la perfecta sensación claustrofóbica y de terror. En el cine con tres planos pueden englobar diez de un total de cuarenta páginas del relato en cuestión. Así los diferentes acercamientos a sus obras se han distanciado ostensiblemente de la obra original con más o menos acierto, aunque sí es cierto que existen creaciones donde se puede sentir su correcta influencia (En la boca del miedo).

 

Las montañas de la locura

Esta obra de 1931 no es una excepción, relacionada durante años con Guillermo del Toro y no adaptada finalmente. Este impedimento más que por dificultades técnicas, pudiera ser por no ver los estudios un proyecto viable. Recientemente la miniserie Terror, basada en la novela homónima, ha demostrado como hacer un helado y tenso ambiente sin recurrir a enorme artificio.

Lovecraft, padre del terror cósmico, en esta obra crea un relato perfectamente encajable en el término de la C-F; ya que los numerosos recursos geográficos y geológicos-científicos usados a lo largo del relato son rigurosos, excepto las montañas en si y lo encontrado en ellas; veamos.

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Este relato corto de 1931 narra la expedición ambientada en 1930 a la Antártida de un amplio grupo de investigación. Durante una de las exploraciones aéreas uno de los subgrupos descubre unas enormes montañas más altas que el Himalaya. En ellas hallan unos restos que parecen llevar allí millones de años, cuando no deberían.

 

La travesía hacia la Antártida

Primero es necesario tener una perspectiva del tamaño del continente helado. Posee aproximadamente el tamaño de Europa. Siendo su masa terrestre como una enorme circunferencia que pasara por Urales, norte Noruega, norte Reino unido, oeste Portugal, sur Italia, sur Grecia y Urales nuevamente.

En la época que se desarrolla (y escribe) el relato no había muchas expediciones a la Antártida, seguía siendo un continente misterioso. No fue hasta 1911 cuando Amudsen alcanzó el polo sur,  con solo una diferencia de 35 días sobre su perseguidor Scott. Este último murió en el camino de regreso a su campamento base (a tan solo 18 Km).

La expedición del relato comparte, curiosamente, la misma trayectoria terrestre inicial (discontinuo rojo) que tuvo la capitaneada por el malogrado Scott (punteado azul). A partir de la narración se puede concretar la ubicación de las enormes montañas. El autor las coloca en la parte oriental de la Antártida, donde mayor altura a nivel del mar se registra y donde están las rocas más antiguas del continente.

Antártida

 

Las prospecciones

La expedición avanza haciendo prospecciones del terreno, sacando muestras para analizar y así poder concretar su edad.

La primera la realizan en la isla de Ross, a las faldas del monte Erebus, no dándose detalle sobre la roca extraída. En la segunda prospección sí. En ella extraen granitos precámbricos y areniscas, las cuales afirman que forman la meseta oriental de la Antártida. Ubicándola en la zona central del continente compuesta por rocas ígneas y sedimentarias, como mantiene acertadamente el relato.

Se narra que en tiempos pasados se creía que ambas (oriental y occidental) estaban separadas por un mar helado, hecho mantenido como erróneo y demostrado. En la novela La esfinge de los hielos de Verne, publicada en 1897, sí se mantiene esto.

Erebus

Posteriormente en un viaje en avión se adentran en la parte oriental, la más antigua, descubriendo las montañas de la locura. El líder de este grupo se aventura a concretar que se tratan de pizarras precámbricas. Cosa de la que se retracta al comprobar que son areniscas jurásicas y esquistos pérmicos y triásicos. Esta rectificación coincide con la orogenia real existente en la zona donde se “ubican” las montañas.

 

Geología antártica: Formación orogénica

En geología la formación de estructuras montañosas se denomina orogenia.

Las partes más antiguas de un continentes se llaman cratones, y en el caso de la Antártida está en la zona oriental; compuesta principalmente de rocas metamórficas del Precámbrico con intrusiones graníticas y sobrepuesta de rocas sedimentarias. Las capas principalmente son horizontales con estilo similar al litológico de Australia, Sudáfrica, India y Madagascar. Este cratón tiene una edad de entre 1500-3000 millones [m] años y en los últimos 500 [m] años no ha sufrido grandes cambios. El último fue la formación de la cadena montañosa más importante en la zona oriental; las montañas Transantártica formadas hace unos 600 [m] de años.

 

Deriva continental

En la época del relato el mundo científico creía que las masas terrestres eran inamovibles y solo con orogenia vertical. Esto no explicaba la semejanza tanto de minerales como de fósiles entre puntos muy distantes del planeta. Esto se intentó salvar mediante el uso de puentes de tierra que unieran los continentes. Así se llegó a unir; Europa con Norteamérica, Sudamérica con Asia, Brasil con África y así hasta enlazar todas las masas terrestres. Ahora puede parecer un disparate, pero fue la solución propuesta. Aunque también apareció lo que en años posteriores se impondría: la deriva continental.

Wegener propuso la existencia de una única masa de tierra (Pangea) desde la cual mediante su fractura dio lugar a los continentes tal cual los conocemos ahora. La defendió en un libro publicado en 1912 pero pasó desapercibido hasta una posterior reedición en 1920. En principio tomada como una chifladura, no fue decenios después cuando se empezó a considerar plausible conforme las investigaciones (y las mentes) iban avanzando.

200 m años

deriva pangea

 

 

 

 

 

 

Aunque Lovecraft no lo asegure directamente, se deduce a partir del texto que apostaba por la deriva continental. Prueba de ello son frases como: “Es de todos sabido que el continente antártico fue en otros tiempos templado y hasta tropical, que estuvo cubierto de espesa vegetación y fue rico en vida animal, cuyos únicos supervivientes son los líquenes, la fauna marina, los arácnidos y los pingüinos del borde septentrional.”. O también: “Aquella madera procedía de gimnospermas y coníferas de la era mesozoica -especialmente de árboles cicadáceos cretáticos-, y de miraguanos y angiospermas de la era terciaria. Nada vimos decididamente posterior al plioceno.” . Y finalmente “La destrucción de ciudades por el levantamiento de las montañas, la fragmentación de los continentes por el efecto de la fuerza centrífuga, las convulsiones sísmicas...”

El posterior enfriamiento del continente fue el causante de la desaparación (¿¿??) de los seres que protagonizan el relato. El autor habla del Plioceno (5’3-2’5 millones años) aunque ocurrió unos pocos de miles de años antes.

 

El continente helado

El continente poseía un clima tropical o subtropical durante el Cretácico (145-66 millones años), cuando conectaba todavía con Australia, pero el desplazamiento cada vez más hacia el sur resultó en un enfriamiento progresivo. Hace 40 [m] años (Eoceno) Australia y Nueva Guinea se separaron definitivamente de la Antártida y esta seguía su asentamiento cada vez más al sur.
Hace unos 30 [m] años, el Paso Drake empezó a abrirse (límite Oligoceno/Mioceno) entre la Antártida y Sudamérica comenzando a crearse los primeros mantos de hielo.

Este enfriamiento radical se produjo al abrirse este paso e iniciarse la corriente oceánica antártica circundante a todo ese continente. Las aguas calientes más septentrionales no podían bañar la costa por actuar esta fría corriente como barrera.

 

Acertado Lovecraft

Ya tenga este relato pequeños errores debido a las limitaciones de la época, este autor utiliza toda la información que había en su época para crear un relato de Ciencia-ficción fidedigno y más importante que eso; de terror.


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